La fuerza del viento
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Esta noche hemos tenido mucho viento. Yo creía que venía un tornado pero he dicho va aqui estamos a salvo, ya que a mi padre más de una vez le he preguntado, de pequeño, si la casa en la que vivimos se la puede llevar el viento, como en el cuento de los tres cerditos que nos ponían en el colegio, de pequeños. Recuerdo ver en el colegio a las monjas poniéndonos ese video una y otra vez. 

También me viene a la cabeza un día subiendo por las escaleras del colegio ver un sifón. Estaba con mi amigo Guille y vimos un sifón desde la ventana de las escaleras del colegio, ya que teníamos el privilegio de ir a un colegio con vistas al mar. 

Una vez saliendo del comedor dije “hostias”, porque se veía super azul el mar oscuro, y una monja me oyó, y llamó a todo correr a mis hermanos mayores y nos llevó a su despacho. Bueno, aunque eso no era de las peores cosas que habré hecho en Villa Belén. 

También me viene una vez que nos reunieron a todo el colegio en la capilla del colegio para hacer una especie de misa. Noté algo raro porque estaba todo el mundo, y pensaba que se estaban riendo de mí. Y fui y me largué en medio de la misa. El día que volví al colegio, después de la expulsión, me dijeron que cuando salí se calló todo el mundo y el cura se quedó sorprendido. 

También recuerdo que cuando empezamos en el colegio Jesuitas de San Sebastián, un día que teníamos clase de religión con un cura, nos llevó a la capilla, y había que poner un balón en las escaleras que daban al altar, y como era el nuevo lo tenia que poner yo, y como me daba vergüenza y tardaba en ponerlo, todo el mundo: Marcos, Marcos, ponlo. Hasta que al final lo puse y justo era la hora del recreo de la mañana. 

Todavía no me creo que tenga 32 años, tenga sobrinas y sobrinos, y que ahora los padres sean mis hermanos. Cuando nosotros éramos niños, que estábamos en el colegio intentando estudiar para ser algo, en mi caso lo que se dice estudiar no era lo mío ya que por mi hiperactividad era muy impulsivo y me distraía constantemente. Eso hacía que me desesperara todo el rato, porque lo que más me fastidiaba era que nos pasábamos todo el tiempo metidos en el colegio sin salir, solo te quedaban los fines de semana dos horas libres después de hacer los deberes, y a la cama. A mí eso me generaba frustración. No sé cómo podía pasar tanto tiempo en el colegio y no poder vivir como un pájaro, como en la canción de Txoria txori, que hizo popular Mikel Laboa, aunque en realidad la letra es de Joxean Artze. 

Y hasta aquí el post de hoy.

Las opiniones en los comentarios del post. Y gracias por leerme.

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