Como el dia de la madre ya ha pasado, esta vez voy a hacer una excepción y subo una foto en color. Ya sé que en el blog anterior que tuve la puse muchas veces, pero hoy al ver un reportaje sobre la inteligencia emocional, que ahora le llaman mindfulness, he recordado que en un centro al que iba nos ponían música de Enya para relajarnos, y escribiendo estas líneas a ritmo de Enya, con la luz que hace hoy me ha traído recuerdos de los días de septiembre en Bakio, Bizkaia, ecuando los días se van haciendo más cortos.
Recuerdo una vez ir a hacer fotos a Atxulo, unas cuevas a las que siempre solemos ir de excursión y que como están casi a nivel del mar siempre tenía bronca con mis hermanos porque me daba miedo ser el último en salir. Hablando de miedos, me acuerdo que la primera vez que entramos mis hermanos me hicieron la broma de gritarme: ¡un tiburón, un tiburón!, para que yo subiera raudo y veloz, como dice mi padre, el corrector de los textos, que a todo esto, gracias a él es posible este blog.
Y como no, gracias también a mi madre que lucha como una campeona, no para. Está todo el dia en la calle por su trabajo. Esto te lo quiero dedicar a tí mamá, sí mamá. aunque estos días estás fuera, quiero aprovechar desde aquí para expresarte todo mi amor y cariño. Has estado enseñándonos a tus hijos desde pequeños y yo siempre he dicho que cómo nos has inculcado tan buenos valores. Por eso todo el mundo dice que somos educadísimos. Pues mamá, que sepas que todo lo que has puesto en el asador se ha hecho crujiente de lo bien que lo has hecho, y a pesar de nuestros roces, te quiero con todo el alma, eres mi gran guía. En cuanto al trabajo, te he visto pasarlas muy mal y enseguida has levantado cabeza como una mujer hecha y derecha. Siempre nos has ayudado y nos has tratado de dar lo mejor. No nos ha faltado de nada. Mamá para ti con todo mi cariño, de tu hijo Marcos. Y esto lo digo en público para que sepa la gente lo mucho que te admiro.
Ah, y por cierto, también por ser muy buena abuela, que también tiene su mérito, aunque de momento solo tengas dos nietas enacantadoras y un hijo que te quiere y te las deja siempre que puede, ese hijo es Juan, que sepas que un grano hace un granero. Me despido por hoy. Mamá por si te queda alguna duda, a pesar de nuestros desencuentros, te quiero mucho y cada vez me abres más los ojos, y quiero que sepas que la verdad de la verdad siempre me duele porque tienes razón. Un beso Marcos.