Hace mucho que no volvía a escribir en mi diario. Lo tengo un poco olvidado la verdad porque ahora que estoy en una fase de mi vida que parece que me regalan una sonrisa cada dia que pasa,

ya sea en el trabajo por mis compañeros, mi gran amigo Frades… la verdad que tengo un trabajo que es lo que más me puede gustar. Sí en ese que estáis pensado, de fotógrafo,

la verdad que estoy encantado. Lo primero porque estoy con unos compañeros que les conozco desde el colegio, y aparte todos son encantadores. Es como un sueño hecho realidad y lo mejor de todo es que Alex que está conmigo todo el rato es dj, y también del cole, y eso siempre fue mi sueño desde los 12 años. 

Alex es una persona estupenda, siempre está con la sonrisa puesta, siempre te da la mano encantador. Luego está Gonso, que fue a mi clase y es el que me pone las tareas y además también es super majo. Como si me hubiera tocado la lotería no, lo siguiente. Tengo una técnico de seguimiento que es cantante y la verdad que, joe! con lo que a mí me gusta la música. Y a quién estuvo de primer apoyo también le gusta la música y canta, pero solo en la intimidad. Dice que le da vergüenza pero canta de cine, es una pena que no cante en público. 

A todo esto, estoy en un programa que se llama pauso berriak que es del grupo Gureak de Donosti. Gureak es un grupo de empresas para gente con discapacidad y sin ella, y es un sitio de los mejores a nivel europeo, seguro, y el programa que estoy ni te cuento. Se trata de un programa que te forman y luego te buscan trabajo, es como decir: “estoy en el limbo y de lo que más feliz.” Aparte de todo que gracias a que tu estás contento la gente está contenta contigo y eso era lo que más me costaba a mí porque tenía altibajos. 

Y una cosa que no he dicho, que por fin mi sobrina Natalia ya quiere hablar conmigo y estar conmigo, porque al principio le daba miedo mi barba y además ahora está en un momento que habla, porque yo, como bien decía su madre, desde el momento 1 quería que hablase. iEstá tan divertida!

Pongo esta foto porque es de cuando me di cuenta de que, por fin, algo en mí estaba cambiando a la hora de hacer fotos y demás.