Esta mañana me he despertado pronto al ritmo de la sexta sinfonía de Beethoven. Quiero poner esta foto que hice acompañando a mi padre a Pamplona por temas de trabajo. Algunos la habréis visto en mi Instagram o en Facebook. Es una foto que la tenía pensada según llegué al sitio, con las palomas volando. Esta fue al terminar de hacer fotos ya que primero me di un paseo con la cámara digital por el parque de Yamaguchi, junto al Planetario. Esto me recuerda a aquella vez que fuimos a la plaza Gipuzkoa a ver los patos y el belén en navidad, y recuerdo que había un puentecito de madera junto al estanque donde se tiraban monedas al agua. Yo tiraba todo lo que tenía en la cartera hasta que me di cuenta de que era bastante cantidad. Como estaba con mi hermano pequeño Borja, él me decía, “pero para, para”. Yo no le hacía mucho caso porque por mi impulsividad no podía parar. Menuda bronca me echó mi madre cuando se lo conté.
También recuerdo una semana grande en San Sebastián yendo a las ferias con una de las mejores amigas de mi madre que se llama Ana, y con su hija Gabriela. Había cogido todo el dinero que tenía ahorrado para las fiestas. Se lo di a mi madre y como buena madre, aunque al principio no lo entendía, me lo guardó. Así, en vez de gastarlo en las ferias, gracias a ella, pude gastarlo en otra cosa más productiva. Cuando era más pequeño e íbamos a misa los domingos, y como nos daban la paga los domingos yo se lo daba todo al mendigo que estaba en la puerta de la iglesia. Mi madre me hizo pensar bien lo que hacía y no volví a repetirlo. Aprendí la lección.

más info sobre el parque Yamaguchi click aquí